Escribo con el único propósito de quejarme. Me duele la cabeza, la espalda, estoy exageradamente cansada, tengo mucho trabajo y demasiados ensayos por hacer. Pensé que dedicarme toda la semana santa a estudiar sería suficiente, pero estaba equivocaba. Afortunadamente tengo unas extraordinarias amigas que me apoyan y me dan ánimo haciendo cosas increíbles para que yo no me rinda.
Lo peor de todo es ver que el tiempo se agota y no es suficiente para tanto trabajo, lo bueno es reconocer que en dos semanas toda esta locura será un recuerdo.
Bueno, me despido esperando que ustedes tengan mucho más tiempo que yo para realizar sus tareas y para disfrutar la fortuna de estar viviendo en Madrid. Espero que tengan cuenten con amigas y amigos que los apoyen ofreciendoles energía positiva y cariño.

¡Qué desmadejada te encuentro! ¿No tienes ninguna recomendación para tus 'sucesores' en Madrid el año que viene?
¡Ánimo!, que ya queda poco. Es que el fin de curso pesa mucho...